MECIDA POR LAS OLAS
Descubriendo la vida en el mar a bordo del velero Tin Tin
Volumen 1: Océano Atlántico
Número de páginas: 610
90 Fotografías a todo color
Medidas: 15,50 x 23 cm.
Peso: 1110 gr.
Autora: Isabel Navarro Delgado






Isabel Navarro Delgado es asturiana y descubre la mar de forma tardía dando sus primeros pasos náuticos a bordo del velero Tin Tin, donde ya lleva acumuladas más de 30.000 millas de vivencias y experiencia en un proyecto de circunnavegación que realiza junto a su compañero Guillermo Cabal Guerra. El 8 de Julio del año 2006 salieron de España rumbo al Oeste, y de esa primera etapa atlántica hasta Panamá, trata el libro que os presentamos:


MECIDA POR LAS OLAS

Ironías de la vida, de niña soñaba con ser mayor, con una vida de adulta, imaginaba como sería yo y las circunstancias que me rodearían, ahora que soy mujer, tengo sueños de niña, sueño con el mar, con el viento, con las nubes, quiero ver los peces a mi alrededor y seguir a los pájaros por el cielo, ahora que soy mayor recupero la ilusión de la niñez perdida.”




Este primer libro cubre un primer periplo de tres años a través del Océano Atlántico: España, Madeira, Canarias, Cabo Verde, Brasil, Guayana Francesa, Trinidad, Venezuela, San Martin, San Barth, Monserrat, Guadalupe, Martinica, Dominica, San Vicent, Las Granadinas, Santa Lucía, Grenada, Bonaire, Curaçao, Colombia y Panamá.


...navegar por el Mundo supone renunciar a muchas cosas pero también supone la libertad, el conocimiento y el enriquecimiento personal. Las horas, los días, los meses… no tienen importancia. La luz, comienza a regir la vida, te levantas cuando amanece y descansas cuando anochece. El ciclo vital es el de la naturaleza, el viento te transporta, el agua te hidrata, el Sol te calienta, mientras la Luna y las estrellas te guían y acompañan durante las noches de guardia en el mar, convirtiéndose en fieles amigas y compañeras...”






Todo ello escrito desde la perspectiva de una mujer que descubre la navegación y se va forjando como una experta navegante


"Durante nuestro itinerario nos acompañaron mil cuarenta y cuatro amaneceres con sus respectivos ocasos, todos diferentes y cada uno de ellos hermosos. Habíamos recorrido 10192 millas de las cuales exceptuando unas cuarenta por el Mediterráneo, el resto habían sido millas atlánticas. Había aprendido mucho, sobre todo a la hora de estar a la rueda aunque sigo sin sentir el movimiento del barco ...¿no notas como se va?... me repetía Guillermo una y mil veces cada vez que me salía de rumbo. Aún no soy una auténtica navegante surcando el mar, firme al timón y guiando la rueda con la mirada perdida en el horizonte. Pero he logrado navegar siguiendo el ángulo del viento sin que el barco trasluche estrepitosamente o llevar un rumbo por la aguja náutica sin desviarme en gran medida. Sin duda la navegación es cuestión de práctica y en ello estoy desde que partimos."





Circunnavegar la Tierra durante un número ilimitado de días, es vivir en la mar, y sobre ello Isabel expone en su obra la realidad de esta condición



"En ocasiones la vida en el mar no es fácil y por ello encontramos personas que dieron por finalizada su aventura náutica y regresaron al puerto base. Hay veces en las que uno se encuentra mal consigo mismo, anhela cosas pasadas, se echa de menos  los amigos, a la familia, la ciudad, las antiguas costumbres. Unos desisten y se rinden otros siguen adelante. El mar no cambia a nadie, yo sigo siendo la misma de siempre, esa opinión romántica de que la gente del mar tiene algo especial, que la hace diferente, es falsa. Las buenas y las malas personas siguen siendo las mismas en los dos medios. La única diferencia es que en el mar uno ha de amoldarse a las circunstancias sabiendo cuando correr el temporal o ponerse a la capa."






 MECIDA POR LAS OLAS describe el día a día a bordo del Tin Tin pero evita ser una copia del Diario de Navegación. Por ello los comentarios escritos la mayoría de las veces en el mismo momento en el que estaban ocurriendo.......


"...por suerte al día siguiente nos acompañaron los 20 nudos de viento pronosticados y nos pudimos olvidar de la tediosa jornada del día anterior. El mar nos empujaba con brío, a pesar de haber olas cruzadas que tambaleaban al Tin Tin de banda a banda, así todo nos regaló otro estupendo atún que nos serviría de almuerzo... Según avanzábamos el mar se iba tornando del color azul, al color verde y observamos que la sonda daba lecturas extrañas, sin duda estábamos afectados por la desembocadura del caudaloso Río Amazonas que llenaba el agua de pequeñas partículas en suspensión a pesar de estar navegando a unas 200 millas de costa. Esa noche el tráfico marítimo fue escaso, tan sólo un par de buques mercantes muy lejanos, distrajeron nuestras guardias..."




 En la obra encontrarás multitud de referencias históricas de los lugares de recalada, y por otro lado la realidad actual de los pueblos del mundo por donde ha pasado el Tin Tin también queda reflejada en el texto con especial sensibilidad




"En el año 1938 en la Prisión de Rogale (Islas Salut de la Guayana Francesa) había un preso, Don Francis Lagranje, cuyo crimen había sido la falsificación, tanto de obras pictóricas de temas religiosos, como de francos franceses. Este hombre se las ingenió, una vez preso, para seguir falsificando billetes. La obtención de colores no le resultó un gran problema: el azul lo conseguía de una mariposa que abundaba por la isla y cuyo tono era idéntico al que necesitaba, el negro lo obtenía de trozos de carbón, el rojo lo conseguía de la tierra puesto que esta isla tiene un color más intenso que la terracota, también dicen que el marrón lo extraía de los excrementos..."





A medida que los días y las millas van transcurriendo, las circunstancias van variando y el Tin Tin se va encontrando ante circunstancias meteorológicas de todo tipo. Isabel narra con realismo todos los avatares acontecidos en las muchas jornadas donde el Tin Tin se enfrentó a duras condiciones


"...confiábamos en que la intensidad del viento no aumentase más, con el fin de poder descansar. Nuestra segunda noche de guardias la comenzamos decididos a probar los turnos de 4 horas, pero el mar estaba ya formado provocando un movimiento de balance muy acusado, siendo prácticamente imposible la acomodación en el camarote. Intenté buscar una postura adecuada, pero no la encontré, aparte empezaba a preocuparme por las condiciones meteorológicas. Teníamos que tomar precauciones, el viento empezaba a soplar entre 35 y 40 nudos, por lo cual decidimos quedarnos los dos de guardia. El viento rugía con fuerza y el mar nos zarandeaba de un lado a otro sin piedad con olas de 4 metros. Las horas transcurrían lentas dando la impresión que nunca iba amanecer..."



MECIDA POR LAS OLAS, sin duda una obra que describe con realismo la vida a bordo de un velero que asume una navegación transoceánica. Existen muchas informaciones confusas que han promovido mitos y estos a su vez han alimentado los miedos y las inseguridades, MECIDA POR LAS OLAS te ofrece una información objetiva y veraz


"Mis pensamientos han de fluir positivamente al comprobar que durante la noche el cuerpo y el alma están en consonancia con el Universo y formo parte de él, pienso en cuan distinta es mi vida ahora, cada día es diferente, no hay horarios. Ayer fue estupendo, mañana suena a aventura ¿pescaremos... soplará el viento... el mar estará echado... brillará el sol...? miles de preguntas sin respuesta, sólo el mañana lo decide. Hoy ha sido un mal día pero mañana será mejor...Tin Tin navega sosegado, tampoco hoy el viento quiere ser su aliado... quizás mañana..."





 MECIDA POR LAS OLAS, 610 páginas escritas en la mar, a bordo del velero Tin Tin, describe con absoluto realismo todas las vicisitudes de un proyecto de circunnavegación. La objetividad, el rigor en los datos, la naturalidad y la experiencia de una mujer que descubre el mar milla a milla, ola a ola, a tu disposición.








En preparación está el segundo tomo de esta colección sobre la vuelta al mundo del velero Tin Tin, que con el título ENTRE MAR Y VIENTO describirá el viaje desde Panamá hasta Malasia.